Redescubrir
Aventura a un kilómetro de casa
En el video de la semana pasada hablaba de las aventuras locales, y es que este año me he propuesto redescubrir mi zona. Aquella que al Edu de hace veinticinco años fascinaba, y que con tesón y mente exploradora recorría.
No eran impedimento no tener coche para moverme, ni conocimiento. Ni hablar de experiencia. Las sierras al lado de casa muchas veces me llevaban al límite. Palpitaba.
Ahora, en mi día a día, no suelo tener mucho tiempo para grandes escapadas. Pero basta con dejar el ordenador aparcado y calzarse las zapatillas. En un rato puedo estar en la cima de San Millán, la colina que tengo justo encima de casa. Desde allí diviso estas sierras —Urbasa, Andía, Lóquiz— y veo un territorio creativo para volver con otros ojos y experimentar. Hacia el sur también se abre un mundo por explorar cuando el verde atlántico cede terreno a la Ribera.
Hoy he salido con esos otros ojos, con todo por descubrir de nuevo.
Los mapas de densidad de Strava pueden ser fascinantes si sabes cómo mirarlos. Es fácil encontrar alguna oveja descarriada que se ha atrevido a salirse del camino más transitado. Mirando bien, hoy he encontrado un pequeño hilillo que sale del sendero y se adentra hasta la mitad del bosque. ¿Con qué fin? ¿Estaría buscando setas? ¿Quizás se perdió? ¿Se podría seguir más allá?
No lo sé, pero me gusta no saberlo. Me gusta pensar que ahí fuera, a veinte minutos de casa, quedan aún pequeños misterios.
Nos vemos ahí fuera.
Edu
P.D. Video.
P.D.2 Si tienes ideas de microaventuras para padres ocupados, mándamelas. Prometo probar alguna.
⏪ En episodios anteriores…
P.D3. Si quieres charlar sobre cualquiera de las cosas que he escrito hoy, de tu última aventura o si simplemente te apetece contarme algo, respóndeme a este mail!

